Mostrando las entradas con la etiqueta quartz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta quartz. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de octubre de 2014

Citrino



“Cítrica” y dorada experiencia gemológica.

Variedad de cuarzo: Sílice cristalina (fenerocristalina): cristales a menudo bien definidos; después de su gran hermana la Amatista (de color morado a lila) es la forma cristalina del óxido de silicio más apreciado en gemología, maravillándonos con tonos dorados al “limón”: el color va desde un ligerísimo amarillo paja hasta un amarillo oro claro, y también, en algunos casos, amarillo anaranjado. La gama de colores va de amarillo pálido a marrón amarillento y rojo “Madeira”, llamado así por el color del vino del mismo nombre. En todo caso, su coloración se debe a la presencia de óxidos hidratados de hierro trivalente en forma coloidal y se presenta libre de colores grises pero con mezcla de bandas ahumadas, las cuales están frecuentemente presentes. La denominación “ahumado” se suele dar, por otra parte, a las amatistas de mala calidad que, una vez hayan sido tratadas térmicamente, presentan esta coloración oscura a un rico marrón rojizo.
  
Citrino oval (10,1 x 8,6 mm; 3,15ct)

Como la mayoría de citrinos son en realidad amatistas que se han calentado para conseguir ese color dorado, debe procurar evitar la exposición prolongada de la joyería de citrino a luz o calor intensos. Tomando esta precaución, la joyería de citrino durará muchas generaciones.  El citrino está disponible con facilidad, es muy asequible en grandes tamaños y muy resistente al uso diario. Esta gema se puede confundir fácilmente con el topacio e incluso se ha llegado a llamar “cuarzo topacio”. Esto es incorrecto y es algo con lo que hay que tener cuidado.
  

Diferentes tonos del citrino: amarillo-castaño oscuro (izquierda) o amarillo claro muy diluido (derecha) 9,45 – 9,35 –  8,45mm; 3,60 – 3,15 –  2,55ct

La búsqueda de este material, que de siempre se vende como "topacio", por el solo hecho de asemejarse a esa piedra mucho más costosa en el mercado, ha sido importante en todo tiempo; para satisfacer esta demanda se ponen en circulación, además de los citrinos naturales (más bien raros y de coloración poco definida), también, y sobre todo, cuarzos de bello color madera intenso hasta un rosa granate, obtenidos calentando, con las debidas modalidades, la amatista brasileña o, incluso, el cuarzo ahumado. Esto es de tal modo que el comprador incauto puede poseer un "topacio" que, además de no ser tal, no es ni siquiera un cuarzo de coloración genuina, sino una refinada sofisticación.






jueves, 2 de octubre de 2014

Amatista “Rosa de Francia”


Hija de publicistas.

Amatista muy clara que en un tiempo fue considerada de baja calidad y que en la segunda mitad del siglo XX (principalmente) ha despertado un inusual interés por el intenso mercadeo en programas de TV y la ingeniosa estrategia de los publicistas de llamarla “Rosa de Francia”. Para algunos expertos estas gemas de color muy diluido tienen un gran atractivo sólo cuando tiene una talla fantasía: el trabajo artístico del lapidario es más sobresaliente que el material mismo. 
Anillo con “Rosa de Francia” lapidada en talla esmeralda o escalonada.

También conocido como “amatista lavada”, es mucho más clara en color que la amatista. Entre todas las variedades de sílice cristalizada, la amatista es, sin lugar a dudas, la más apreciada, y por ello, junto con el cuarzo citrino, es la más buscada en el mercado. Ahora los tonos claros de estas piedras no suelen cortarse como gemas, aunque si fueron muy populares en tiempos de los griegos y los romanos hasta bien entrado el Medioevo como lo atestiguan los retablos y encuadernaciones de esté periodo histórico realizados con oro e incrustaciones de gemas, entre ellas “Rosas de Francia’’

CATALOGO