En un principio pareciera que no
tienen nada en común estas gemas, pero si nos adentramos en sus respectivos
estudios técnicos y científicos, encontramos que son el mismo mineral: el
cuarzo. En lo que se diferencia de los tradicionales cuarzos cristalinos es que
ésta es sílice microcristalina.
El color de la cornalina varía del
rojo al naranja, translucida a semitransparente; mientras que el “jaspe
sanguíneo” varía del color rojo al marrón, puede estar atravesado por vetas de
colores ocres, es translúcida a opaca.
“Jaspe sanguíneo”(derecha) tallado en forma de “ataúd” (derecha superior) y en forma de pentágono (derecha inferior), todas las demás gemas de la foto son cornalinas.
Se encuentran por casi todo el mundo,
principalmente como producto de una actividad volcánica, un origen en común
pero diferenciándose que en la primera es por enfriamiento rápido al ser
expulsada de los volcanes en sus explosiones, mientras que en el segundo es por
deposiciones en las fumarolas de los volcanes y fuentes hidrotermales.

